Archive for » septiembre 28th, 2017 «

No te despiertes adolorido, no te duermas acostumbrado.

Amanezco con el brazo derecho totalmente adormecido, por las ventanas de mi habitación de calle Vulture al 473 se cuela la luz de un sol radiante de domingo. El despertador de mi celular lleva varios intentos queriendo sacarme de la cama, estiro la mano buscando el dispositivo móvil y ese maldito dolor insistiendo, tengo la pésima costumbre de dormir con la mano debajo de mi cabeza haciendo de almohada extra, mas que costumbre es una necesidad. Yo lo transformé en una necesidad y ni siquiera se en que momento ocurrió, pero hace mucho tiempo que si no pongo mi mano entre la almohada y mi cabeza simplemente me cuesta horrores dormir, y últimamente estoy haciendo el esfuerzo de arrancarme este habito, a veces lo logro, a veces estoy demasiado cansado como para hacer este esfuerzo nocturno, y tan solo satisfago mi adicción somnoliente y me dejo caer en la tentación de dormir plácidamente para despertar adolorido.
En apariencias es otro día normal, el quilombo de los autos que pasan por la calle es algo habitual, los 216 mensajes de WhatsApp producto de vivir 13hs en el futuro de mis contactos argentinos es cotidiano, la almohada babeada, Marlon (mi roommate) tapado hasta la frente, mi antojo de una inyección letal de cafeína para arrancar el día, todo, absolutamente todo es normal. Excepto una cosa, hoy es mi ultimo día en esta ciudad, a partir de mañana todo lo normal de mis despertares, y toda esta rutina que me inventé quedaran atrás. Estoy a 6 días de cumplir 6 meses en Australia, y también 6 meses en Brisbane. Acá, en ésta ciudad, viví mi primera experiencia viviendo solo, mi primera vez viviendo lejos de casa, bueno de la casa de mis viejos, viste que dicen que uno siempre se vuelve un poco del lugar donde vive; y creo que de alguna manera ese lugar se vuelve un poco tuyo también.

Mt. Coot – Tha lookout

En está hermosa ciudad manejé por primera vez un vehículo con el volante del lado derecho, y también por primera vez manejé un vehículo con un tráiler atrás y con el volante del lado derecho. En ésta ciudad hice trabajos impensados para mi, como por ejemplo, fui cortador de pasto, podador de árboles, armador de cajas en un vivero gigante, trabajé en una mudanza, limpiador de queso en una fábrica de primera. En ésta ciudad comprobé que incluso con ingles nivel indio tehuelche se puede trabajar, y conocer muchas personas, obviamente todo es más fácil si te rodeas de grandes amigos los cuales te ayudan desinteresadamente. Elegí Brisbane para vivir muchos meses antes de venir, me gustaba por que si bien es una ciudad de mas de 2 millones de habitantes, no tiene el caos de las grandes urbes, la elegí también por su seguridad, y por lo precioso de sentarse a la vera de su rio homónimo y ondulante que la atraviesa al medio, y ver caer el sol para esconderse detrás de los edificios de 80 pisos, y ver también como la ciudad se va poniendo el vestido de noche, que tan bien le queda. Las luces se van encendiendo conformando un espectáculo sencillo, pero hermoso, seguramente no lo sabia de ante mano, pero por esto debo haberme quedado 6 meses en ella. Sin embargo por lo que principalmente elegí Brisbane es por el clima, viví unos meses de otoño, todo el invierno y unas semanas de primavera en esta ciudad y les juro que fue un día mas agradable que el otro, ha sido como una larga primavera argentina.

Trabajando en la fabrica de quesoTrabajando en la fabrica de queso

Me viene pasando que cada vez me siento mas cómodo acá. Día tras día me cuesta más sorprenderme por algún camino nuevo, ya casi no me pierdo, y cuando uso el GPS es por lo general mas inseguridad que necesidad. Y hay un dicho que dice que cuando un viajero se aprende los nombres de las calles de donde vive es porque es tiempo de continuar camino. Ésta partida no es que me duela, en absoluto. Pero si me provoca un poco de nostalgia, incluso esa nostalgia que no sentí cuando dejé mi ciudad natal. Y se lo adjudico no a un desamor por mi San Nicolás, sino a un cambio de contexto y circunstancia. Hoy dejo Brisbane, el viernes renuncié a mi laburo y ayer me terminé de despedir de amigos que hice; tanto a esos amigos, como a mis compañeros de trabajo es mas que probable que no los vuelva a ver jamás; es probable que nunca mas vuelva a caminar por la peatonal de Queens street, ni vuelva a tomar unos mates a Mowbray Park con el Story Bridge de fondo, o a hacer un asado argento en la casa que Lauti y Nico le alquilaban al viejo Rob, o subirme a mi camioneta para hacer la Ipswich Road e ir a Darra a laburar, o sin ir mas lejos mas que seguro ya nunca mas voy a despertar en esta cama, con el quilombo de autos afuera y la pareja de italianos peleando en el living por la cantidad de amigos nuevos que tiene ella en su cuenta de Facebook. Dejo todo atrás, y me llevo la enseñanza de la experiencia vivida, el aprendizaje de una cultura diferente, y mil imágenes nuevas en la cabeza. Dejo todo atrás y lo pongo en palabras para nunca olvidar el olor de las mañana brisbenses, el sabor de la primera vez viviendo solo y lejos de los afectos que te vieron aprender a caminar. Lo pongo en palabras para que no se me ocurra nunca olvidar las imágenes de una experiencia feliz. Lo pongo en palabras para certificar que aunque nunca vuelva, me llevo muchas cosas conmigo. Y me voy mejor de lo que vine.

Asado argento en lo de Rob.

Todo esto que cuento la verdad no tiene relevancia alguna para todos ustedes, puede que ni siquiera valga la pena que lo lean o escuchen, es apenas un breve resumen o anecdotario personal, con calibre de diario intimo o salva memoria para el día de mañana. Pero si llegaron hasta acá, si se mantienen leyendo o escuchando, tienen que saber una cosa, nada de esto es importante, excepto lo que conté del brazo entumecido. Pase lo que pase, hagan lo que hagan, les cueste lo que les cueste, no dejen que su cuerpo se acostumbre al dolor de lo cotidiano. No se convenzan a ustedes mismos de que despertar con dolor es normal, y peor aun, no se crean ese cuento de que lo normal está bien. Porque mientras mas tiempo pase la mano debajo de la cabeza mas difícil va a ser darse vuelta. Y creo yo, que si nos vamos a dormir sabiendo que lo primero que vamos a sentir al otro día es dolor, entonces estamos jodidos. Lo que le pasa al brazo no es cosa del brazo, el dolor solo es un síntoma de que algo está mal. Y entonces, lo normal no es que te duela el brazo, sino que lo normal es que vos no estas haciendo nada para cambiar lo que te duele. Y donde pones la mano, adonde llevas tu cuerpo y con que nutrís tus sueños es meramente responsabilidad tuya.

Mis amigos, mi familia.

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Conozca los requisitos migratorios para viajeros en Centroamérica

Cada país en Centroamérica tiene sus condiciones para permitir el ingreso o salida de viajeros por sus fronteras.

Por tal razón debe tener claro lo que le solicitarán en cada puesto migratorio y evitar sorpresas que le impidan continuar su viaje.

Para ingresar a Panamá sin importar su nacionalidad debe mostrar un boleto de salida aéreo o terrestre hasta su país de residencia; además que su pasaporte tenga vigencia de seis meses, demostrar solvencia económica de $500 y pagar $1 de impuesto.

En Costa Rica hay que presentar boleto de salida aéreo o terrestre, si su pasaporte es de Ecuador,  Colombia, Cuba, República Dominicana, Nicaragua o de África se requiere de una visa consulsar.

Además si es ecuatoriano, colombiano, cubano, dominicano, nicaraguense o africano debe presentar la tarjeta de la fiebre amarilla. Si  visitó alguno de estos países y permaneció más de un día también debe estar vacunado y presentar el documento.

Al salir de suelo costarricense se pagará un impuesto de $8 por tierra y si sale por algún aeropuerto $29.

En las fronteras de Nicaragua solicitan, pasaporte con vigencia de seis meses, visa consular a ciudadanos de Colombia, Cuba, República Dominicana y países de África. Los turistas que no tengan estas nacionalidades pagan a su llegada $14.

En caso de que el viajero sea guatemalteco, salvadoreño o hondureño pagará solamente #2 para ingresar y pueden hacerlo solamente con su cédula de identidad.

Al salir de Nicaragua los de Guatemala, El Salvador, Honduras pagarán otra vez $2 y el resto de nacionalidades $4.

En las fronteras de Honduras pedirán visa a los ciudadanos de Colombia, Cuba, República Dominicana, Venezuela y países de África. (Si poseen VISA estadounidense con esa es suficiente porque los ascienden de categoría).

Tarjeta de fiebre amarilla las nacionalidades de Panamá, Colombia, Ecuador,  Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Brasil, Perú y todos los que visiten estos países.

A suelo hondureño pueden ingresar los guatemaltecos, salvadoreños y nicaraguenses solamente con su cédula de identidad.

En suelo de El Salvador y Guatemala no piden más que pasaporte y los guatemaltecos, hondureños y nicaraguenses ingresan con su cédula.

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Sygic Travel VR, nunca ha sido tan fácil viajar a los lugar más emblemáticos del mundo

… sino que además se puede utilizar para ampliar nuestra experiencia a la hora de hacer turismo, proporcionándonos información útil antes de viajar …

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Easy Travel lo pone fácil para viajar

El equipo, de ocho personas, lleva más de un año desarrollando la idea, perfeccionando la tecnología. La base es unir tecnología, turismo y viajes.

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