ENERO 2018

Este nuevo año 2018 me puse la meta de escribir al menos tres veces por mes, aunque no aseguro cumplirlo muy a menudo, ya que escribo cuando me inspiro. Pero esta sección es bastante simple y me gusta ir guardando cada memoria, por si acaso.

El primero de enero estaba en la mágica Isla de Ometepe, un ciclo viaje que venía planeando desde hace ratos, pero que a pesar de ello, rompió toda expectativa. Viajar en bicicleta vuelve cualquier carretera en un jardín de mariposas. El plan era desconectarme de todo mundo virtual, de las noticias, de las tareas, de las quejas, del capitalismo y el consumismo, del ruido inventado y de los seres sin sentido. Así que me fui en la nena- la bici- y le dije adiós a mi hermano. Aquel martes 26 de diciembre del 2017 me parece irreal, pero no lo fue.

Mi ser y hacer en la isla fue una parte de mi que no sabía, que no conocía y con la que viviré por el resto de mis días. Fui hasta donde mis piernas ya no aguantaron, miré hasta donde mis pupilas dilataban más, olí todo lo que aparecía en el camino, hice todo lo que quise. Regresar, regresar fue complicado. Me costó y me dolió dejar la isla, regresar a la ciudad ajetreada es terrible. Pero enero fue un poco de eso, de lo fascinante de la naturaleza, y de lo necio del ser humano por querer sobresalir.

Además de esa pieza de mi rompecabezas, me he planteado fuertemente el contenido de este blog, así que espero pronto puedas leer sobre temas más importantes (política, realidades, vivencias y posturas). Un poco más de investigación y de generación de contenido más relevante. No es que el de ahorita no lo sea, pero creo que puedo aportar eso de lo que me sucede como mujer en la política, en el desarrollo social, económico, en las injusticias, en el acoso, en las redes sociales… Ojalá y me haya dado a entender un poquito. Espero que si llegastes por casualidad a este espacio virtual llamado blog, te quedes, porque prometo escribir desde esta realidad con sus aristas antes mencionadas.

Por cierto, otro tema del que irremediablemente no puedo dejar de hablar es sobre la bicicleta y de lo que ésta me ha hecho. Además ya sabes que respecto a viajes está la sección dedicada a ello, en donde por supuesto hablaré sobre la Isla de Ometepe. Ya sabes que esto sólo empieza, y que se arranca con pie derecho este año nuevo. Lo único que me queda por decir es: A vivir a pleno y a crear más memorias rebeldes.

 

Gracias por leerme y gracias por escribir, nos leemos desde cualquier polo.

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Te dejo una pequeña muestra de la Isla de Ometepe. Volcán Concepción.

Category: Viajar
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