Salir de la zona de CONFORT

Enero de 2016. Hoy estoy ante la situación límite de tener que decidir. Mis opciones estarían siendo, renunciar a mi trabajo dentro de los próximos 5 días, o seguir en la empresa renunciando a viajar por el mundo.

Y porqué sería salir de la zona de confort el título? Bueno, debido a que renunciar implica perder la seguridad, la “estabilidad” económica de mis últimos 3 años trabajando en General Deheza, de vivir solo, de no rendirle cuentas a nadie. Un buen trabajo, un buen salario, vivir independiente a “costo cero”, pocos problemas a la vista por un lado; malos jefes, poca comunicación, desarraigo por el otro. El equilibrio personal-laboral durante mis primeros dos años pasó casi sin darme cuenta, pero el tercero comenzó a hacerme ruido y comenzar a replantearme qué quiero de mi vida.

El tema es ese, hoy en día no sé qué quiero de mi vida. Y es por eso que estoy dudando entre renunciar a mi trabajo, o renunciar a viajar. O en realidad ya lo tengo decidido hace mucho, aunque el miedo a cambiar, a salir de este CONFORT que me dio el trabajo me hace dilatarlo hasta el último minuto.

En mi futuro asoma un viaje a EE.UU con dos amigos, luego una escapada a Ecuador y a mediados de año quedé seleccionado como voluntario para los JJ.OO Río 2016. Qué más se puede pedir? -muchas personas me dicen-.  Visto de este modo, no tengo ninguna duda de qué es lo que quiero. Sólo tener que pensar en el dinero para ver como financiarlos, pero creo que es parte secundaria de mi indecisión. La cuestión es dejarlo todo, mudarme, comenzar a cuidar más el dinero, volver a casa de mis viejos, enfrentar viejos amores.

Me parece que lo más desafiante a mis 27 años que puedo hacer es renunciar, o mejor dicho, jugarme por algo que realmente me gusta que es viajar, conocer culturas, lugares, nuevas personas. Todas nuestras decisiones tienen costo, y hoy en día es más costoso no vivir lo que uno desea, que acumular riqueza para luego no poder compartirla con quienes uno quiere.

 

Luego de escribir estas líneas, creo haberme decidido, o blanquear mi situación. No voy a renunciar a mis sueños, a mis amigos, a mis ideales. Si a la empresa para la cual trabajo esto es un impedimiento, nuestros caminos no seguirán a la par; si ellos me acompañan en el viaje, seguiré dando de mi todo para cumplir los objetivos y superarlos.

Animarse, jugarse, decidirse, vivir el momento, disfrutar el presente. De nada sirve posponer nuestros sueños, al fin y al cabo los dueños de nuestras vidas somos nosotros, no nos dejemos engañar.

S.J.

Category: Viajar
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